CÁNCER

Solamente en este año, más de 1.359.000 nuevos casos de cáncer serán diagnosticados en los Estados Unidos y aproximadamente 550.000 pacientes fallecerán con cáncer este año. A pesar de que se ha invertido cerca de 25 mil millones de dólares en la investigación del cáncer en los últimos veinte años, en la actualidad las muertes por el cáncer han incrementado a lo largo del mismo periodo de tiempo. Esto ha ocasionado una preocupación mayor tanto entre los investigadores como entre los profesionales clínicos. Es tiempo de repensar nuestro enfoque para la prevención y el tratamiento del cáncer. Si es que hubo cualquier mejora con relación al riesgo del cáncer, parece que ha sido en la habilidad de detectar algunos cánceres de manera temprana, es decir, la mamografía para la detección del cáncer de seno y los exámenes PSA para el cáncer de próstata.

EL ESTRÉS OXIDATIVO COMO LA CAUSA DEL CÁNCER

Hay evidencia médica creciente que cuando se permite que exista un exceso de “radicales libres” cerca del núcleo de la célula, esto resulta en un daño significativo al ADN de la célula. Este daño por “radicales libres” puede conducir a una mutación del ADN celular. Cuando la célula se reproduce, esta mutación del ADN se traspasa a la próxima generación de células y el daño genético real que sucede puede conducir al crecimiento celular anormal.

Si ocurre mayor estrés oxidativo al ADN de la célula, habrá más daño. Entonces, la célula comenzará a crecer fuera de control y adoptará una vida propia. Es ahí cuando desarrolla la habilidad para extenderse de una parte del cuerpo a otra (metástasis). De esta manera, se convierte en un cáncer verdadero. Casi todos los investigadores ahora creen que el desarrollo del cáncer no es una evento, sino un proceso de múltiples etapas que toma décadas en desarrollarse. Más y más los investigadores están comenzando a darse cuenta que este daño repetitivo al ADN por los “radicales libres” excesivos a lo largo de 10 a 20 años puede muy bien ser la causa raíz de todos los tipos de cáncer.

Los médicos usualmente diagnostican el cáncer en sus últimas etapas de desarrollo.

Desafortunadamente, cuando el cáncer está lo suficientemente avanzado para causar síntomas o notarse en un rayos-X, usualmente ha estado desarrollándose por más de 10 a 20 años y, generalmente, ya es muy tarde. Los doctores sacan sus grandes armas: la cirugía agresiva, la quimioterapia y la radiación, solamente para darse cuenta que, muy a menudo, ellos pueden hacer muy poco para ayudar al paciente. No hay duda en mi mente que necesitamos atacar el cáncer en una etapa de su desarrollo mucho más temprana si queremos tener la oportunidad de disminuir la cantidad de muertes causadas por él. Entender el papel del estrés oxidativo en el desarrollo del cáncer nos ofrece una multitud de posibilidades nuevas en la prevención y el tratamiento del cáncer.

QUIMIOPREVENCIÓN DEL CÁNCER

A medida que empezamos a comprender la causa raíz del cáncer, se van haciendo disponibles diferentes de opciones terapéuticas. Como el cáncer es un proceso de múltiples etapas que toma años en desarrollarse, hay varias oportunidades para intervenir en este proceso.

La quimioprevención se concentra en prevenir el desarrollo del cáncer en las etapas más tempranas. Si esto no es posible, el enfoque de la quimioprevención es revertir el daño que ya ha ocurrido en la célula. El cuerpo tiene la increíble capacidad de sanarse a sí mismo, lo cual es la base misma de la nutrición celular.

Controlar el estrés oxidativo y, por ende, el daño al ADN es una cuestión de equilibrio. Cada persona debe tener suficientes antioxidantes abordo para manejar el número de radicales libres producidos. Cuando hay un daño inicial al ADN, la nutrición celular ofrece al organismo los nutrientes necesarios para reparar el daño. La nutrición celular también eleva el sistema inmunológico natural de nuestro cuerpo, que busca y destruye cualquier célula que está creciendo anormalmente.

¿Qué si ya tengo Cáncer?

Las terapias de quimioprevención están definitivamente enfocadas hacia las personas que no han desarrollado el cáncer todavía. La terapia estándar para el cáncer no siempre parece prometedora, aunque la terapia médica para el cáncer ha mejorado a lo largo de la última década respecto a la eficacia y la reducción de complicaciones. Definitivamente hubo mejor éxito con la leucemia y los linfomas que con los cánceres de tumores sólidos.

¿Qué pasa si usted ya ha sido diagnosticado?

El solo hecho de pensar en la quimioterapia o en la radioterapia para el tratamiento del cáncer no es placentero. Sin embargo, en muchas instancias los cánceres son tratados efectivamente y muchos años se añaden a la vida del paciente. La investigación médica está ahora comenzando a demostrar el hecho que la quimioterapia y la radioterapia tradicionales pueden ser mejoradas con el uso de suplementos nutritivos completos y balanceados.

Cuando al paciente se le proporciona una nutrición celular y algunos optimizadores importantes, no solamente los tratamientos del oncólogo y del técnico en radiación son mejorados debido a que las células del cáncer absorben los antioxidantes anormalmente, lo que hace que las células cancerígenas sean más vulnerables al tratamiento; sino que las células normales también están mejor protegidas del estrés oxidativo devastador causado por estos tratamientos. Es una situación en la que se gana en todo sentido.

Recomendaciones Óptimas

Suplemento Nutricional Desayuno Comida Cena
Suplemento Antioxidante
Suplemento de Minerales
Suplementos de Calcio/Magnesio
Ácidos Grasos Esenciales
Extracto de Semilla de Uva
Coenzima Q10
Vitamina E

Recomendaciones de suplementos para los niños:

Es recomendable que los niños entre 2 y 8 años o, con un peso inferior a 23 kg, tomen una cuarta parte (1/4) de los nutrientes recomendados.

Los niños entre 9 y 16 años o, con un peso entre 23 y 50 kg, pueden tomar la mitad (1/2) de los nutrientes recomendados.